“La gente siempre espera que algo suceda antes de cambiar sus vidas. Pero lo hacen al revés; cuando cambias tu vida, es más probable que ocurran grandes cosas»

Jesse Itzler es de esas personas que contagian su energía. Itzler es empresario y ex rapero y además está casado con una de las mujeres que más admiro: Sara Blakely, fundadora de Spanx. Hacía tiempo que quería leer uno de los dos libros que Itzler ha publicado y por fin acabé el primero: Living With The Monks.

Hace un par de años, Jesse Itzler decidió irse a vivir dos semanas a un monasterio. Sí, Itzler es de los que necesita vivir las experiencias para añadirlas a su Currículum Vital (él no tiene Currículum normal, sino que tiene un Currículum de su vida con las experiencias que más le han aportado y las cosas más importantes que ha hecho).

En este caso, después de haber entrenado con un SEAL del ejército estadounidense y publicado un libro sobre ello (os lo dejo por aquí si os interesa), decidió embarcarse en la aventura de vivir dos semanas en un monasterio. Y Living With The Monks es el resultado, por escrito, de esa experiencia que vivió Jesse Itzler.

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La verdad es que puede que haya personas que encuentren su forma de escribir poco profesional o que piensen que Itzler es alguien raro o loco. Yo le adoro y creo que si hubiera más personas como él en el mundo, estaríamos todos mucho mejor. 

Jesse Itzler se sumerge en el reto con humildad, con pasión y con muchas ganas de conocer cómo viven los monjes y qué lecciones de vida le pueden aportar a él.

El libro está dividido en cuatro partes y la primera y la segunda están dedicada única y exclusivamente a su experiencia, día a día, en el monasterio y al proceso que le llevó a escribir el libro. Estas partes creo que es mejor que las leáis en el libro y así podáis vivirlas vosotros mismos. Solo os diré que yo no paré de reírme durante todo el relato y me daba la impresión que estaba allí con él.  

New Skete, el destino

En este caso, Jesse Itzler vivió con los monjes de New Skete, una congregación que vive en Cambridge, en el estado de Nueva York en Estados Unidos. Él pensaba que conviviría con monjes budistas y por eso, antes de llegar, se rapó la cabeza. Cuando llegó allí, se encontró que los monjes no tenían nada que ver con lo que él se esperaba. Entre otras cosas, la mayoría llevaba barba y pelo largo y regentaban un negocio de cría de pastores alemanes y entrenamiento de perros conocido por ser uno de los mejores del mundo, con lista de espera para comprar un cachorro de más de dos años. 

Más allá de las anécdotas y de la experiencia en sí, el relato de Itzler está lleno de lecciones que guardar. Por eso he preferido centrar el post en la tercera parte del libro, en la que Jesse Itzler enumera los 10 verdaderos beneficios que se llevó del monasterio y de los monjes de New Skete tras su estancia. 

Los 10 verdaderos beneficios de New Skete

1.Cómo haces cualquier cosa es cómo lo harás todo

La primera de las lecciones es sencilla, pero poderosa. No hay una tarea pequeña o insignificante, cualquier cosa que tengamos que hacer en nuestro día a día debería importarnos. ¿Por qué? Porque al final, cómo hagamos esas pequeñas cosas, será también cómo hagamos las grandes. 

Las pequeñas cosas son las que construyen nuestro carácter y son las que indican en qué nos estamos convirtiendo. Por eso hay que tenerlas en cuenta. Porque si somos dejados a la hora de meter un plato en el lavavajillas, quizás terminaremos teniendo un vida desordenada y sin una dirección clara.

2.Raramente pensamos en nuestra relación con el tiempo y normalmente esa relación está desequilibrada

Como bien dice Jesse Itzler, citando a William Penn, el tiempo es lo que más queremos, pero lo que peor utilizamos. Y es que hoy en día somos muy poco conscientes de la relación que tenemos con el tiempo.

En la mayoría de los casos, perdemos el tiempo en cosas que no merecen la pena o nos distraemos constantemente y no somos conscientes del poco tiempo que nos puede quedar y de la importancia de aprovecharlo bien. 

3.Los mejores siempre tienen un proceso para serlo

Desde que comenzó su compañía Marquis Jet, Jesse Itzler se obsesionó con conocer los procesos de las grandes mentes. Cómo funciona Warren Buffet, los Rolling Stones o el SEAL con el que compartió vida y entrenamiento durante un mes. 

Con el paso del tiempo, Itzler se dio cuenta que todas las personas excepcionales tienen un proceso, funcionan de una determinada manera. Y lo mismo le pasó con los monjes de New Skete. Este es su proceso:

-Los monjes se levantan pronto: muchas de las personas más eficientes y excepcionales en sus respectivas profesiones tienen esto en común. Se levantan realmente pronto, en comparación con la mayoría de personas, para aprovechar el día.

-Los monjes tienen un plan: antes de irse a dormir cada noche, escriben el plan para el día siguiente. Se organizan.

Los monjes son eficientes: al tener una organización tan clara, no pierden el tiempo en tareas inútiles. El tiempo es sagrado. 

-Los monjes no se ponen nerviosos: pase lo que pase, los monjes trabajan en equipo sin ponerse nerviosos. Trabajan bien bajo presión.

4.Se puede encontrar la calma durante el día y esas pequeñas dosis de calma pueden abrir la puerta de la felicidad

¿Eres feliz? Uno de los monjes le hizo esta  pregunta a Jesse Itzler al poco de llegar al monasterio. Y fue esta pregunta la que desencadenó toda una teoría sobre la felicidad.

Los monjes de New Skete hacen cosas que les hacen felices y encuentran la felicidad en pequeñas dosis de calma en su día a día. Pero, sobre todo, saben ver qué les hace infelices y trabajan para mejorarlo y así mejorar su felicidad. Identificar y mejorar. Esa es su fórmula.

5.La mayoría de nuestros objetivos se destruyen porque no bloqueamos el ruido

No nos enseñan a ignorar las distracciones y hoy en día nuestra rutina está plagada de ellas. Y la más grande la llevamos en la palma de la mano durante casi todo el día: el móvil. 

¿Qué hacemos cuando estamos frustrados? Consultamos el móvil. ¿Qué pasa cuando estamos aburridos? Que abrimos cualquier aplicación o simplemente desbloqueamos el móvil para mirar, seguramente, nada importante. 

El teléfono es un gran ejemplo porque todos seguimos un patrón muy similar. En este caso, Jesse Itzler aprendió con los monjes y sobre todo con los perros que entrenan y crían que si tenemos un objetivo en la vida hay que aprender a silenciar el ruido que nos rodea. Así la probabilidad de tener éxito en lo que nos propongamos se incrementa exponencialmente.

6.Ve donde pienses mejor

Esta es una de las lecciones que más gracia me hizo, sobre todo por cómo Itzler lo cuenta. Él adora correr; le encanta salir a hacer ejercicio y descargar estrés. Además, correr le ayuda a pensar. Es su mejor forma de idear planes, pensar en nuevos negocios o solucionar problemas. Si necesita pensar, sale a correr.

En el caso de su mujer, Sara Blakely, ella piensa en el coche. Su casa está a diez minutos de su trabajo, pero ella se ha creado un camino de 45 minutos que le permite pensar antes de llegar.  

7.La importancia de hacer solo una cosa a la vez

Estamos empeñados en ser productivos, en hacer mil millones de cosas a la vez y eso, al final, nos convierte en todo menos en productivos. En cambio, los monjes de New Skete hacen una cosa a la vez y le dedican toda su atención.

¿Por qué? Porque no incrementan su esfuerzo, incrementan su concentración. Las tareas no son una carrera por terminar una y comenzar con la siguiente. Ellos viven en el ahora y no piensan en llegar a la meta.

Esta lección me parece de lo más valiosa y es de las que he tratado de aplicar desde que terminé de leer el libro y realmente supone un cambio de mentalidad.

8.Haz un contracto contigo mismo

Los monjes de New Skete, igual que la mayoría de los monjes, sacerdotes y personas de fe que se unen a una congregación o dedican su vida a una institución como la Iglesia, cumplen con unos votos determinados. Los de castidad y pobreza son quizás de los más conocidos.

Al hablar con los monjes de esos votos, Jesse Itzler se dio cuenta de la importancia de establecer y honrar nuestros propios principios no negociables. Y por eso escribió en el monasterio su propio contrato con él mismo. Una lista de cómo quiere vivir su vida. Me parece una lección muy poderosa y que tendríamos que poner en práctica. 

9.La experiencia está sobrevalorada

Esta lección es quizás la que más me sorprendió, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad en la que frases como “mínimo 5 años de experiencia” o “buscamos personas con mucha experiencia en este campo” son el pan nuestro de cada día.

En el libro, Itzler habla de los monjes de New Skete y de las monjas que viven algo más abajo en la misma zona. Él las visita en un par de ocasiones y ellas le cuentan que cuando construyeron el edificio en el que viven no tenían ninguna experiencia previa en construcción. Pero afirman “la necesidad es la madre de la invención”.

Igual que las monjas, los monjes de New Skete empezaron a criar y educar perros sin ninguna experiencia previa. ¿Otros ejemplos de personas sin experiencia a las que no les ha ido nada mal? Richard Branson (tenéis la reseña de su biografía, aquí), Thomas Edison, Abraham Lincoln y Oprah Winfrey, entre muchos otros. Incluso su mujer, Sara Blakely, no tenía ni idea de negocios, ni de tejidos ni de marketing. Tenía 5.000 dólares ahorrados y un producto en mente. Y le ha ido más que bien.

¿Cómo lo hicieron? No pensando que no tendrían éxito. Al final, la negatividad paraliza los sueños.

10.El esfuerzo es la verdadera fuente de orgullo y no los resultados

No siempre podemos controlar los resultados, pero siempre podemos decidir sobre nuestro esfuerzo. Los monjes se esfuerzan todos los días al máximo, sin pensarlo y sin tener en cuenta los resultados. Y por eso tienen éxito. Porque se esfuerzan en todas las tareas, le ponen toda su atención.

Como veis, detrás de un título de lo más llamativo y que podría ser un libro vende humo, hay una historia de lo más interesante, llena de lecciones para guardar. Más allá de lo gracioso de la historia, las anécdotas o la forma en que Jesse Itzler las explica, Living With The Monks me parece un relato de lo más bonito y del que se pueden aprender muchas cosas.

¿Otra de ellas? Acuérdate mañana. Cuando no podáis hacer una flexión más, cuando estéis cansados en el trabajo o a las nueve de la noche de un martes trabajando en vuestro proyecto paralelo que os apasiona.

Entonces, plantearos ¿Qué pensaré mañana si me doy por vencido? ¿Qué pensaré mañana si hoy no termino lo que he comenzado? Estoy segura de que, en ese preciso momento, podréis un poquito más.  

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PD: El libro solo está en inglés, por lo que todos los enlaces para comprarlo en Amazon son para ese idioma.

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