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“Nadie en su lecho de muerte desearía haber sido más mala persona“.  – Robert Sutton

Robert Sutton les conoce. Pero nosotros también. Están por todas partes, haciendo de nuestra vida un infierno, amargándonos la existencia. Teniendo éxito en nuestros trabajos o círculos más cercanos. Son ellos: los gilipollas.

En The Asshole Survival Guide, Robert Sutton nos habla de ellos y nos da las claves de qué hacer si nos encontramos con uno. Este libro es una extensión de otro de sus bestseller, llamado The No Asshole Rule, en el que explicaba lo destructivos que podían llegar a ser los gilipollas.

Según Sutton, si implementamos sus consejos, conseguiremos una coraza de hierro, anti gilipollas, para toda la vida.

The Asshole Survival Guide Portada

El libro cuenta con multitud de consejos, pero he querido seleccionar algunos, para que os hagáis una idea de por donde va:

1.Descubre si tu eres el gilipollas

Este consejo es quizás el más complicado de aplicar y por eso he decidido ponerlo el primero.

En muchas ocasiones, somos cómplices de situaciones tóxicas y contribuimos al problema. Es cierto que, a veces, no nos damos cuenta, pero es algo que está en nuestra mano.

Podemos parar esa situación y como Sutton aconseja: “se rápido en etiquetarte a ti mismo como un gilipollas y se lento en etiquetar al resto.”

2.No caer víctima de la “ceguera del gilipollas”

Aguantar una situación mala, contándonos mentiras para auto convencernos de permanecer en ella, no es la solución.

Para Robert Sutton, lo principal es intentar salir de esa situación cuanto antes, sin decirnos a nosotros mismos frases como “no es para tanto”.

A veces no es fácil y debemos intentar salir de esa situación en la medida de lo posible.

3.Espérales

Si tenemos paciencia y nos preparamos bien, llegará el momento en el que podremos echar a esa persona de la situación que ha provocado.
Depende de cuánto estemos dispuestos a esperar, pero si vamos construyendo aliados y documentado esa mala situación, podremos enfrentarnos a ese gilipollas y ganar la partida.

4.Mantener la distancia, literalmente

Esto es como cualquier enfermedad contagiosa: cuanto más lejos, mejor que mejor. Con los gilipollas pasa igual: según Sutton, si nos sentamos cerca de ellos, nos convertiremos en ellos. Imitaremos su comportamiento. Así que lo mejor es pedir un sitio lejos.

En oficinas abiertas, cualquier cosa que podamos hacer para evitarles nos ayudará. Ir a la cafetería, al baño o simplemente tomarnos un descanso y escapar de ellos.

5.Mantener, también, una distancia emocional

Igual que es bueno mantenerse alejados físicamente, también es mejor si mantenemos nuestras interacciones con esa persona al mínimo. Básicamente, porque lo más probable es que esa persona disfrute al vernos reaccionar.

Hay muchos gilipollas que disfrutan viendo a otros pasarlo mal, así que mejor no darles esa oportunidad.

6.Defenderse

Este consejo es poco conciso, porque no hay un “mejor momento” para defendernos.

Según Robert Sutton, en el momento en el que se nos pase por la mente defendernos, debemos pensar en varias preguntas clave. ¿Cuántas opciones de empleo tengo si me voy de aquí? ¿Tengo aliados? ¿Son aliados fuertes? ¿Puedo tener una conversación a solas con el gilipollas y ver si cambia de actitud?

Lo mejor es hacernos este tipo de preguntas, antes de decidir responderle públicamente.

7.Pasar desapercibido 

Esto quizás es duro, sobre todo para personas que son talentosas y productivas, pero pasar desapercibido puede protegernos de la ira de un gilipollas.

En opinión de Robert Sutton: “Cuando eres aburrido, es increíble la de cosas que puedes hacer, porque la gente no te presta atención”.

8.Besar el culo del gilipollas

Este consejo, personalmente, me parece algo fuera de lugar, pero Sutton considera que es una buena estrategia. Sobre todo, en el caso de tener un jefe narcisista que empezaría a ir contra ti si no le alabas.

En opinión de Robert Sutton, cuando dependes de esa persona en alguna medida, alabarles puede ser una buena estrategia para salir de su radar.

Yo no estoy muy de acuerdo con este punto, pero me parece interesante añadirlo.

9.Centrarse en cómo te sentirás en el futuro

Cuando un gilipollas te moleste, imagina la situación como si ya hubiera pasado. Potencia pensamientos como “en una semana, me estaré riendo de esto”.

Según Robert Sutton: “los seres humanos podemos viajar en el tiempo de forma imaginaria” y eso es realmente útil cuando hay que lidiar con un gilipollas.

Como veis, The Asshole Survival Guide es un título controvertido, que seguro que inicia la conversación si lo compartís con vuestros conocidos. Aunque solo sea porque repetiréis, como yo en este post, la palabra gilipollas muchas veces. Perdonadme por eso, pero creo que era mejor decirlo tal cual.

Me parece un libro útil, pero que a la vez no descubre nada nuevo. Al final, el objetivo es intentar superar una situación complicada, de la mejor forma posible. Y no convertirnos, nosotros, en los gilipollas.

PD1: Como veis, últimamente estoy algo obsesionada con los libros con títulos algo controvertido. Si os interesan otros libros así, os dejo por aquí los post: El Sutil Arte de Que (Casi Todo) Te Importe Una Mierda, Unf*ck Yourself y No More Work.

Nota The Asshole Survival GuidePD2: Este libro tampoco está en español, por lo que el enlace que os dejo, por si os interesa, es del título en inglés.

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