“Algunas personas pasan toda su vida esperando el momento de estar en lo correcto para mejorar”, James Clear

Dije que comenzaría el año con este libro y así ha sido. Atomic Habits se ha convertido en uno de los títulos con los que he empezado 2019 y no podía haber tomado una mejor decisión. ¿Queréis construir buenos hábitos, saber cómo deshaceros de los malos y de paso cambiar de vida a mejor? Entonces tenéis que leer Atomic Habits de James Clear.

Como diría mi madre, Clear predica con el ejemplo. El autor de Atomic Habits se encontró en medio de una situación de lo más complicada en una de las épocas más difíciles de la vida de una persona: la adolescencia.

Si en vez de leer el post preferís ver la reseña en vídeo, os dejo aquí el enlace a mi canal de Youtube, donde la podéis ver. Si preferís seguir leyendo, podéis saltaros el vídeo.

James Clear jugaba al béisbol y en uno de los entrenos se dio de bruces, literalmente, con su deporte favorito. Un bate que salió volando le impactó en la cara. Resultado: nariz rota, ojos dislocados, fracturas y una peligrosa conmoción cerebral. 

Clear dedicó meses a recuperarse y fue ahí donde aprendió la lección en la que se basa Atomic Habits: el poder de los pequeños triunfos. James Clear consiguió salir del hospital y recuperarse, hasta formar parte del equipo All-American de béisbol. Sí, como veis, sabe un poco bastante de lo que habla.

Portada Atomic Habits James Clear

La historia de inicio del libro ya hace que te quedes pegado a la silla y el resto no decepciona. Atomic Habits es una guía con la que aprender a romper los malos hábitos y formar buenos de forma consistente. 

He leído otros libros sobre hábitos, como los de Stephen Covey, Gretchen Rubin o Mel Robbins, pero Atomic Habits sobresale. Aunque sí que es cierto que si habéis leído El Poder de los Hábitos de Charles Duhigg, os suenen muchos conceptos.

Roma no se construyó en un día

Una de las primeras lecciones que James Clear nos da es que tengamos clara una cosa: Roma no se construyó en un día. Y nuestros buenos hábitos tampoco lo harán.

El objetivo de Atomic Habits no es incorporar a nuestra rutina 15 nuevos hábitos y transformarnos en diez días. Ese tipo de milagros, mejor ir a pedirlos a la Virgen de Lourdes. 

En este caso, hablamos de un proceso mucho más profundo y basado en pequeños pasos que vamos dando todos los días. Los nuevos hábitos se pueden construir si somos constantes y de eso nos falta un poco actualmente.

Queremos ganar 30 millones de € en un año, adelgazar 10 kilos en un mes y llevar una alimentación saludable en una semana. Y eso no es posible. Sí, siento si quizás pensabais que Atomic Habits sería una guía de paso a paso acelerada. 

Pasito a pasito

El libro se centra en hábitos atómicos, pequeños, casi imperceptibles, que nos cambian la vida a largo plazo. Todo sabemos que la paciencia es la mejor fórmula para implementar nuevos hábitos y James Clear lo deja claro.

Atomic Habits es un libro para comprar y leer de principio a fin. Y después guardarlo para consultarlo cuando sea necesario. Pocas veces un libro sobre hábitos me ha enganchado tanto.

Aún así, quiero compartir con vosotros algunas de las lecciones más interesantes del libro:

1.Acumular Hábitos

Lavarnos los dientes, peinarnos, meter los platos en el lavavajillas. Todos tenemos unos hábitos que, seamos conscientes o no, hacemos todos los días. Pero los tenemos tan metidos en el subconsciente que simplemente los hacemos sin pensar. Más que hábitos, ya son solo “cosas que hacemos”.

James Clear propone utilizar uno de esos buenos hábitos y añadir otro que estemos intentando incluir en nuestra vida junto a ese. Antes o después, no importa. Lo importante es que se conviertan en hábitos que hagamos de forma conjunta. 

2.Hábitos de 2 Minutos

Esta es otra de las lecciones que James Clear propone para comenzar un hábito nuevo y creo que es realmente interesante.

Cuando pensamos en un buen hábito, muchas veces, se nos va la mano y nos venimos arriba. “Voy a meditar media hora todos los días”, “Voy a hacer una hora de bicicleta elíptica” y podríamos seguir infinitamente. 

Clear propone empezar despacio y con buena letra: ¿Por qué no comenzar con dos minutos? Meditar dos minutos o hacer bicicleta dos minutos no parece tan duro. 

Parece que sea de locos e incluso de risa, pero el objetivo es pensar en ese nuevo hábito como algo que no cueste esfuerzo, algo fácil. Cuando sentimos que algo va a suponer mucho esfuerzo, nuestro cerebro se activa y nos dice “olvídate y siéntate en el sofá”.

3.Automatizar hábitos que ayudan a garantizar el comportamiento futuro

Tim Ferriss es el rey de automatizar. Y si no le conocéis, entonces os dejo por aquí la reseña de su libro La Semana Laboral de 4 Horas. Es un crack. 

Pues en este caso hablamos de automatizar, pero en relación a los buenos hábitos. El objetivo es poner el piloto automático en las pequeñas decisiones hoy, que tendrán un gran impacto en el futuro. 

Un ejemplo sobre esta lección, que creo que todos podemos agradecer, es el de ahorrar. Si sabéis que no sois buenos ahorrando, automatizarlo. 

En mi caso, el banco me retira una cantidad de dinero fija al mes y la pasa a mi cuenta de ahorro. Así, sin darme cuenta, el fondo de emergencia va incrementando. Y yo no tengo que pensar en ahorrar. 

Existen incluso aplicaciones para el móvil que redondean los pagos la siguiente cifra y ahorran por ti esa diferencia, Parece una tontería, pero en el futuro seguro que lo agradecéis. 

4.Apostar por lo que te gusta y en lo que eres bueno

Esta lección es quizás la más complicada de todas. Básicamente porque hoy en día hay veces que no tenemos ni tiempo de pensar en qué nos gusta. Vamos corriendo de un lado a otro y no podemos ni pararnos cinco minutos a descansar la mente.

James Clear lo tiene muy claro: todos somos buenos en algo o nos encanta hacer algo en concreto. Pues hay que ir a por ello. Tanto en la vida en general, como en el caso de crear buenos hábitos.

Tenemos que dejar de imitar a nuestros amigos o a las cuentas que seguimos en Instagram o canales de Youtube y pensar en nosotros. Debemos conocernos y saber qué nos gusta y apostar por crear hábitos relacionados con eso. 

5.Buenos hábitos como inversión a largo plazo

Esta última va totalmente vinculada a lo que os he comentado un poco más arriba sobre Atomic Habits. Los milagros no existen y no podemos construir unos buenos hábitos en dos días y que nos duren toda la vida. 

Cambiar de hábitos lleva tiempo y debemos tener paciencia con nosotros mismos y los objetivos que nos ponemos. Todo lo que hagamos, día a día, para incluir buenos hábitos en nuestra vida, tendrá recompensa. Sea cuando sea. 

Da igual que ahora mismo no lo veamos, lo que importa es que esos hábitos que ahora incluimos, poco a poco, nos llevarán por el camino que queremos. Lo que nos debe preocupar es la trayectoria actual, no los resultados actuales.

Si vamos por el camino correcto, los resultados llegarán. Solo hay que darles tiempo.

De verdad que espero que os animéis a leerlo y que me contéis qué os ha parecido. Realmente estoy empezando el año con muy buenos libros. A ver si sigo con la racha. 

Nota Atomic Habits de James Clear

PD: Por el momento el libro está solo en inglés, así que el enlace que os dejo es ese. 

Leave a Response